UN PECADO IMPERDONABLE
En el trabajo de traducción, a veces, hay frases que no terminamos de entender. Hacemos un alto y verificamos. No siempre son cuestiones de sentido sino de apropiación de conceptos. Esto nos pasó con una de Bachofen, en el apartado 9 del Matriarcado, cuando explica por qué las Erinis persiguen a Orestes y nunca persiguieron a Clitemnestra. La frase dice: Como en la religión del Espíritu Santo el pecado contra el Espíritu Santo no tiene perdón que esperar, así en aquella religión de la fuerza material no lo tiene el pecado contra el principio de la misma, contra la maternidad de la tierra. La leí dos veces y me interrogó saber de qué se trataba. La asimetría en las Euménides: las Erinis están furiosas por el matricidio de Orestes. Pero cuando Clitemnestra mató a Agamenón, su marido, no movieron un dedo. Orestes se lo reprocha en el juicio, y ellas contestan con una sola línea que es un mundo: no era de la sangre del hombre a quien mató . Es decir: no era pariente. Para...