"ANDÁBAMOS SIN BUSCARNOS" ESCRITURA Y DESEO
Es indistinto si al terminar una novela escribo la palabra FIN o no. Hay escrituras que me agotan. Entonces poner F… I… N, así con un ritmo cansino, es casi una puteada y tiene que ver con un tipo de elaboración sobre la que no quiero volver. A pesar de este gesto furioso del final, debo confesar que son los textos más trabajados y con los que estoy más conforme. Seguramente, porque tienen un plus literario que la narración podría descartar pero no el oficio. Si bien la escritura tiene un sesgo biográfico, las problemáticas personales o las búsquedas personales de algún tipo de respuesta en la literatura no deben ser más que eso: un sesgo. Al escribir, ese sesgo es una herramienta más, no el soporte de la totalidad del texto. Hay una idea muy extendida —y muy comprensible— de que la escritura sana. Que poner en palabras lo que duele lo alivia. En este caso, estamos confundiendo la función del diván con la de la página. El psicoanálisis no es una escritura, y la escritura no...






