15 DE MARZO DE 2010, 19:10
Notas sobre un cruce Todavía es de tarde y la luna aparece entre las ramas de los árboles del barrio General San Martín, hacia un lado de la intersección de Constituyentes y General Paz. En toda ciudad los comandantes, generales y señores tienen sus calles, y las veredas los santifican. Me pregunto siempre por esa forma contradictoria que tomaron el recurso y el apellido en la avenida que bordea nuestra capital. No es posible ser General y ser Paz al mismo tiempo. Y la contradicción es, en verdad, ajena a la historia del prócer: José María Paz fue un general de las guerras civiles, unitario, y una herida le quitó el brazo con el que se nombra. Pero la avenida junta las dos palabras y no hay manera de que se avengan. Una cosa es mandar; otra cosa es no tener enemigo. La calle —o, para mayor especificidad, la avenida— sostiene las dos a la vez, y casi nadie parece notarlo. Esta controversia entre la espada y la paz se acentúa en mi visión de las cosas debido a las t...







